Con el monovolumen a 200 Km por una autovía de París por donde no había nadie,estaba dispuesta a acabar con su vida,y no había quien la detuviese.''Que mierda se supone,que estoy haciendo con mi vida,tengo que frenar''.Frenó en seco,el coche se paró unos metros más adelante de donde se tendría que haber parado.Respiraba rápidamente,tenía el corazón agitado.Dando un golpe al volante comenzó a llorar.Salió del coche y encendió un cigarrillo.
-Esto no es vida-Se quejaba.
Dejando el cigarrillo a la mitad,fue hasta una cabina de S.O.S a pedir que le viniesen a buscar.
Tumbada en el coche,mientras veía anochecer a su alrededor.La ayuda seguía sin llegar ''Impuntuales''pensaba.''Habían dicho que a las 19:30 aquí,son las 20:00''.Mientras la chica se quejaba en sus pensamientos,unas luces se veían desde lejos,''Serán ellos,seguro que no''al llegar a la altura de la chica,el coche se detuvo.
-¿Que te ha pasado,te encuentras bien?-Decía el chico que conducía un Ford Fiesta azul.
''Menos mal,habla español''pensaba la chica.
-Nada,estoy bien-
-Nadie se para en medio de una autovía,¿Le ha pasado algo a tu coche?-
-No,de verdad,vete-
-En serio,sube,yo te llevo-
-¿Y el coche?-
-¿Has llamado a la grúa?-
-Sí-
-Entonces vendrán a por él,y se lo llevaran a su respectivo taller-Dijo el chico-¿Subes entonces?-
-Si no hay otro remedio-
La chica subió al coche,olía a nuevo,no debería de hacer mucho tiempo desde que aquel chico tuviese el coche.
Miraba por la ventana.No había ningún coche.Sólo ellos y poco más.
-Por cierto,¿Cómo te llamas?-
-Adriana,¿Tú?-
-Santiago,Santi,para los amigos-Dijo el chico guiñándole un ojo.
-Estate en la carretera-
-Es verdad,lo siento-
Adriana esbozó una pequeña sonrisa.El chico la vio de reojo,y también sonrió.
-¡Se me olvidaba! ¿Donde te dejo?-
-Déjame en la Torre Eiffel y ya,de allí,me voy yo andando-
-Está bien-
Adriana no podía contener el sueño,intentaba no dormirse,pero era un poco imposible.
Poco tiempo después Adriana,empezó a escuchar una voz que le llamaba y le zarandeaba débilmente.
-Adriana,Adriana,despierta,ya hemos llegado-
Adriana se despertó.
-¿Que quieres?-
-Venga,levanta,ya hemos llegado a la Torre Eiffel-
Adriana miró por el cristal,tenía razón,ya habían llegado.
-Muchas gracias por traerme-
-De nada mujer-
Dos besos.
-Haber si nos vemos más continuamente-Dijo Santi.
-Pues sí haber-
Adriana comenzó a andar, ''Que vergüenza,cómo me he podido quedar dormida en el coche de ese chico''.Empezó a buscar las llaves del portal donde estaba viviendo un tiempo con su tía,no las encontraba ''Joder''.
-Haber si las tengo en el bolsillo-Dijo en voz baja.
El mismo Ford Fiesta azul en el que antes había subido volvía hacia ella.
-¿No será qué?-
El Ford Fiesta se detuvo.Santi,abrió la ventanilla.
-Se te han caído las llaves-Decía sonriente.
-Gracias,no las encontraba-
Ambos sonrieron.
-Bueno,me voy,es tarde,hasta otro día-
-Sí,yo me voy también,mi tía,me va a regañar-
Adriana abrió el portal,se dispuso a entrar cuando Santi le dijo.
-¿Quedamos mañana?-
Adriana no terminaba de creer lo que le estaba diciendo,le había dicho de quedar,sin duda alguna,eso era un sueño.
Un encanto de novela,sigue escribiendo :)
ResponderEliminarBesos<3